✝"¿Has bailado con el demonio bajo la luz de la luna?"✝

lunes, 15 de octubre de 2012

Conquistar el cielo



Me senté y cerré los ojos y entonces me vi... me vi a mi, llena, repleta de amor que no había dado, de amores que nunca habían sido amores, rodeada de personas que no me interesaban. Entonces paré... Y me acordé que me habían amado, que había personas que realmente se interesaban por mi.

Me acordé de cada una de las tarde donde me había dedicado a caminar en silencio por la calle, con la cabeza solamente en el canto de los pájaros, sintiendo el aroma de cada una de las flores. El olor a jazmín de aquel chalet...

Viajé hasta mi infancia, cuando me sentaba bajo los árboles para escribir cartas de amor que nunca iba a dar, me acordé cuando me escondía detrás de los árboles para ver ese chico que robaba todos mis sueños, mientras que soñaba, vivía una vida nueva, llena de felicidad, un sueño que no terminaba nunca.

Y fui a mi adolescencia metida en libros que contaban grandes historias de amor, donde yo podía seguir imaginando mi futuro, cogía mi cuaderno y escribía una poesía tonta para el amor del momento, ese amor, ese amigo que nunca se había fijado en mi.

Las tardes de deberes y merienda con mis amigas hablando de chicos,las escapadas a fumar con Lorena cuando ya no queríamos hacer mas gimnasia, los chicos malos del barrio con los que nos gustaba charlar, como si eso nos diera seguridad, y las tardes de fin de semana interminables, mirando un cielo que algún día sería mío.

Y llegué a la casi madurez, los veranos en la playa, conquistando corazones inconquistables, con una histeria estúpida, tomando sangría corriendo durante ratos por la playa para no perder la costumbre de correr y con los pies descalzos por la playa no olvidarme que podía caminar despacio también.

Me acuerdo que un día me desperté y dije, bueno ya soy grande y busqué un trabajo, ya no me divertía salir, ya no me divertía beber, ya no me divertía hablar con los chicos malos del barrio, pero todavía me sentaba debajo de un árbol a escribir o leer, o de espaldas al cielo viendo como las hormigas hacen su trabajo con una rigidez casi absoluta, o miraba el cielo y seguía pensando "un día eso va a ser mío" y me iba en una nube a recorrer el mundo que habitaba en mi cabeza, las pirámides de Egipto, las playas de México, las Navidades de New York, los trenes de Tokio, la muralla china, el camino Inca, Roma, París, Brujas que siempre fue un lugar de ensueño, cada lugar era un misterio.

Conocía personas mentalmente, imaginaba situaciones divertidas y ridículas, nunca perdí la facilidad de reírme sola y sin sentir vergüenza, sin creer que estará pensado la gente de mi sonrisa.

Cuando abrí los ojos me di cuenta que soy una niña que todavía mira el cielo sabiendo que lo puede conquistar cuando quiera, y una mujer que lucha por alcanzar todos los sueños, sabiendo que disfruto cada partícula del tiempo que me fue dado.

1 comentarios:

C2ISLOV3 dijo...

Trae vida e ilusiones renovadas el idealizar. Encuentra tu minuto ocasional para soñar y anhela alcanzar esos sueños.

Publicar un comentario