Querido amor mal correspondido:
Te quiero dar las gracias por todo el tiempo que estuviste a mi lado. Sí, gracias. Sólo un corazón malherido y agonizante puede interpretar la excelente lección de vida que tú me otorgaste. Gracias, aprendí que el tiempo no es mucho ni suficiente cuando tú estás a mi lado, ahora valoro más el tiempo. Gracias, aprendí que los momentos difíciles tienen su razón de ser y en algún momento me unieron más a ti.
Ahora, agradezco que la tristeza pase de vez en cuando por mi vida, es un buen pretexto para recibir un abrazo extra y un hombro confortable para llorar. Gracias, por ser capaz de descubrir mi alma, pues te amé con toda ella y entendí que no soy sólo cuerpo, soy espíritu y soy amor. Gracias, no me diste bombones el día de San Valentín en cambio me diste una sonrisa.Ahora, mi más sincero agradecimiento. Gracias, a tu crueldad, a tus mentiras y a tu desprecio aprendí que mi corazón es un guerrero.
Gracias a la violencia con la que lo lastimaste aprendí que es fuerte y se puede levantar. Gracias, lo hiciste llorar tantas veces, que aprendí que las lágrimas desintoxican el espíritu. Gracias, me hiciste tanto, tanto daño, que aprendí que soy un guerrera que puede librar mil batallas. Ahora, ya no te anhelo, ya no te siento, ya no te amo.
Ahora, gracias a eso, arreglé mi maltrecho corazón, con paciencia y mucho cariño. Como seguramente te habrás dado cuenta, yo no he hecho tanto por mí como tú.
Yo simplemente me amo.
0 comentarios:
Publicar un comentario