✝"¿Has bailado con el demonio bajo la luz de la luna?"✝

sábado, 13 de octubre de 2012

75% de agua y poco más



75% de agua y poco más… Sin ánimo de querer hacer una tesis teológica o metafísica, para hacer una redacción de este tipo, parto de la base de que no veo nada más allá de mi reflejo. Carne, huesos, pelo, etc.… No concibo la idea de un alma o de un espíritu que dicen por ahí que pesa 21 gramos exactamente. Ahora bien, si la valoración de este documento consiste en la descripción moral, ética y física de uno mismo, no me andaré con rodeos. Lo más común sería decir que me considero una persona del montón, algo que la gente suele llamar “normal”, con mis defectos y virtudes. Pero sería demasiado convencional y políticamente correcto. Yo me veo como la hormiga que no trabaja, no por pereza o pasotismo, sino por disconformidad con la colonia. Me siento atrapado en el sistema del hormiguero y veo cómo las demás no paran de cumplir órdenes sin pararse a pensar en el porqué. El entramado que forman no es sino una forma de control sobre ellas, aunque hay quien diría que es sólo una forma de subsistencia. No estoy de acuerdo. Pero me dan lástima las personas sorprendentemente simples que deambulan por el hormiguero, que nunca se han planteado nada más allá del fin de semana o la ropa que se van a poner mañana. O la hormiga que obedece a la reina sin rechistar, a la que marcan un camino y lo sigue sin objeción, no porque obedezca, sino por falta de motivación para decidir por su cuenta. Yo jamás caería en esa red. Si la obligación de este trabajo reside en hacer una definición exacta y detallada de CÓMO SOY, me atreveré, pero no por ello me parecerá lo más correcto, pues creo que son los demás quienes deben hacer uso de ese lujo. Cualquier intento por mi parte de decir si me considero alta, guapa, lista, interesante o por el contrario fea, antipática e imbécil, me parecería una falta de modestia y a la vez de autoestima por mi parte. En todo caso, una idea aproximada de la imagen que tengo sobre mí sería la de una persona de entre 6 mil millones, con capacidad de comprensión y diez dedos, inconformista, leal a quien debo serlo, antisocial a ratos, pesimista el 99% de los días, con gustos musicales coherentes, con mis inquietudes bastardas y melancólicas (para algunas estúpidas) y en resumen, una especie de “romántica auto-destructiva”. Seguramente el que lea esto pensará que soy una rarita, una bohemia o sencillamente una especie de suicida contemporáne. Nada más lejos de la realidad. Aparente y cotidianamente soy una persona de esas que decíamos “normales”, pero en la cabeza de cada uno está la auténtica imagen que tenemos de nosotros mismos. Espero haber conseguido plasmarla fielmente en estas líneas…

0 comentarios:

Publicar un comentario